Van Basten, Perico y Ayer

mayo 31, 2017

La música es un deporte de equipo. Y no sólo la música pero somos sembrados y cultivados al sol del individualismo, de la supuesta necesidad de ser capaces de hacer todo por nosotros mismos. Pedir, recibir y buscar colaboración…como que cuestan. El mundo del Star System musical sería una caricatura de lo que es si el material de sus pilares fueran la individualidad de la banda. Esta es el 9 del equipo, el delantero, el que aspira al balón de oro porque, como los goles, las canciones son amores pero no sólo en ciclismo hay gregarios y aguadores y, que nadie lo dude, son tremendamente importantes.

Hay muchos en muchas áreas que no son capaces de trascender ese ego que les mantiene esclavos del individualismo reduciendo o paralizando su velocidad de crecimiento. Aunque se trata de una mentalidad seductora, en Ayer, no sin mucho esfuerzo, hemos encontrado la fórmula para mantenerla a raya y, a pesar de ser como bandas infantiles de segundo año, ya tenemos dos compañeros en nuestra comunidad del anillo para ayudarnos a crecer, para ayudarnos a pisar el acelerador, y procuramos no elegir a cualquiera, vaya por delante. La idea de fondo quedaría como sigue: zapatero a tus zapatos y deja a los que saben que hagan su trabajo que para eso lo saben hacer mejor que tú.

Pero iríamos más lejos. Para bien o para mal aún no hemos encontrado quién haga las veces de los dos Danis y Rubo y, para bien o para mal, la marca Ayer que queremos crear exige de la presencia y personalidad de los tres, si no fuera así ya estaríamos pensando en franquiciarnos, construiríamos nuestro Burger King musical para que no hubiera límite geográfico ni restricción temporal para todo aquel que quisiera pasar una tarde o noche en ‘Home of Ayer’.

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