Héroes de Ayer y de Hoy

Mayo 3, 2017

 

El poder de los ídolos. Desde nuestra infancia nos topamos y admiramos referentes que personifican todo aquello en que queremos convertirnos y, además, consiguen que parezca fácil, alcanzable. Son la inspiración que necesitamos para llevar a cabo nuestra autotransformación. Por todo eso les dedicamos un puesto de honor en la caja de superhéroes de nuestra Marvel particular. Nuestros héroes suponen una gran fuente de aprendizaje y es que, lo queremos conocer todo de ellos y cuando llega la hora de la verdad liberamos subconscientemente la fuerza de nuestro genio interior para emularles.

Entre todos aquellos que ‘tocamos en un grupo’ es habitual la presencia de algún músico triunfante entre nuestros supermanes. Y entrar a grabar en un estudio es uno de esos momentos en los que, por más maduro que creas haberte vuelto, te inunda una sensación orgullosa que le grita a tu héroe un cómplice ¡¡yo también puedo!! y da comienzo un curioso juego de imitación en el que el adulto que se supone que somos se convierte en un niño que juega a encarnar a su ídolo. En el caso de la vida en el estudio el juego se llamaría algo así como ‘¿a quién se le ocurre el arreglo más creativo?’  Y este es un juego del que no dejan de jugar ni los más grandes, y es que referentes tenemos todos.

Los días en el estudio dan para mucho y para poco. Envuelto en todo este clima tan autorrealizante conoces a muy buena gente que te enseña mucho de lo que te gusta, tocas, ves tocar, se fabrica el sonido en un nebuloso proceso mitad ciencia mitad arte, bebes agua, vino, mate, ves el correo, las noticias, las redes, duermes -esto menos pero también-, te ríes, te aflora el ego, te aburres, te conmueves y, por supuesto, vives el emocionante momento de ver el interior de tu música -un local de ensayo no muestra tanta amabilidad.

Dos cosas reseñables te da la experiencia de grabar, la primera es que el estudio te hace trascender el eterno dilema de cuándo está acabado un tema. El tiempo es esclavo del presupuesto y el presupuesto suele ser el que es así que te conviertes en un acabador de canciones.

Y la segunda va en forma de consejo, si en algún momento no sabes dónde ir a comer busca un estudio de grabación con cocina propia, no te defraudará.

Sobre